Transgénicos en Chile

Comunicado de Prensa
Santiago, 20 de abril de 2009

Con fecha 20 de abril, día en que entró en vigencia la Ley Nº N° 20.285 sobre Acceso a la Información Pública, la Alianza por una Mejor Calidad de Vida se ha dirigido al Director Nacional del SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) Sr. Francisco Venegas, para demandarle la entrega de información acerca de la ubicación exacta de los cultivos transgénicos en el país. Corresponde al SAG autorizar estos cultivos que ya abarcan 30.101,03 hectáreas de cultivos transgénicos (temporada 2008-2009), siendo los más extendidos los de maíz, soya y canola. La demanda se realiza porque continúa hasta hoy el secreto respecto de los lugares precisos en que se localizan estos cultivos, afectando los intereses de agricultores orgánicos y convencionales, trabajadores expuestos, comunidades vecinas y consumidores.

Nuestra petición es que el SAG dé a conocer la ubicación exacta y el nombre del propietario y/o entidad responsable autorizados para cultivar y acopiar semilla transgénica de exportación como también para la experimentación científica en vegetales transgénicos. Asimismo demandamos información sobre las solicitudes en trámite al 20 de abril para la importación de material vegetal transgénico de propagación, siembra y acopio (anexos SAG 1, 2 y 3 del procedimiento legal vigente).

Fundamentos

Hemos explicitado en la solicitud los fundamentos ambientales, sociales y económicos que nos mueven. Ello tiene que ver con el derecho de los ciudadanos y los agricultores a saber la ubicación exacta de los predios. Esto es especialmente necesario para quienes desarrollan en todo el país la agricultura orgánica, que se considera amenazada por la posible contaminación genética de carácter horizontal proveniente de dichos cultivos, y también la exportación de semillas provenientes de la agricultura convencional. Asimismo el alto consumo de herbicidas e insecticidas ligado a estos cultivos afecta la biodiversidad, el desarrollo de la agricultura orgánica, de la apicultura y la salud de comunidades vecinas, temporeras (os), pequeños propietarios y consumidores. Esto implica que las exportaciones de semillas, miel, alimentos envasados, productos pecuarios y el conjunto de la producción agropecuaria orgánica quedan en riesgo de contaminación.

Un ejemplo de riesgo en la salud

Trece temporeras(os) resultaron intoxicados el 16 de enero de 2008 por la acción del insecticida Zero 5 EC, un piretroide de ANASAC que contiene 50 g del insecticida lambdacihalotrina. El hecho se registró en el interior de un maizal transgénico contratado por Massai Agricultural Services, una exportadora de semillas híbridas y transgénicas, cuya producción de maíz y soja proviene -entre otros- de semillas importadas de Monsanto y Syngenta. El Ministerio del Trabajo determinó que ello ocurrió en el sector Bajo Lagunilla, 15 km al nororiente de Talca, en la Región del Maule, lo cual alertó a los vecinos y productores de maíz convencional. El episodio además demostró que – al contrario de lo que afirman los promotores de los transgénicos – estos cultivos no disminuyen el uso de plaguicidas, especialmente de herbicidas como es el caso de glifosato. Estudios científicos independientes han considerado el glifosato como extremadamente tóxico para la salud de las personas y muy dañino para el ambiente.

Transparencia en Europa

La inquietud de información respecto del tema también existe en Europa. Recientemente el Tribunal Superior de la Unión Europea, la corte de justicia de esa entidad, ha fallado que el público debe tener acceso a la información sobre ubicación de los cultivos transgénicos, estableciendo que “la información sobre la ubicación del cultivo no puede en ningún caso mantenerse en secreto”. El fallo se dio a conocer el 17 de febrero de 2009 y responde a una petición formulada el 2004 por el ciudadano francés Pierre Azelvandre, agricultor de Alsacia.

En Chile, la solicitud ha sido firmada por María Elena Rozas, Coordinadora Nacional de la Red de Acción en Plaguicidas de Chile, en representación de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, integrada por el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI y la Corporación de Investigación en Agricultura Alternativa, CIAL.


Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina
rap-al@terra.cl ; observatorio@olca.cl ; asalariadas@anamuri.cl
secretaria@rapal.cl

Fono/fax 02/3416742
Providencia 365, Oficina 41
Santiago


La ALIANZA POR UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA (RAP-AL/ Chile) está integrada por:
Asociación de Mujeres Rurales e indígenas (ANAMURI)
Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA)
Corporación de Investigación en Agricultura Alternativa (CIAL)