Autoridad ambiental reconoce que empresa hidroeléctrica nunca hizo estudios en río Picoiquén

El director regional del Servicio de Evaluación Ambiental de La Araucanía, Felipe Riesco, reconoció que la declaración de impacto ambiental del proyecto de la Central Hidroeléctrica de paso Picoiquén se hizo insólitamente en base al estudio de otro río, ya que la ley lo permite, además desestimó integrar mesa de diálogo debido a la oposición de los vecinos de Angol.
La autoridad ambiental reiteró que la evaluación ambiental de la Central de Paso Río Picoiquén de Angol, se ha realizado con irrestricto apego a la legalidad y reglamentos vigentes y así se mantendrá.
Por lo que no existe posibilidad alguna por parte del servicio de evaluación ingresar a una mesa de diálogo, indicando que las organizaciones ciudadanas que se oponen están en su legítimo derecho de recurrir a las instancias que correspondan en un estado derecho.
Felipe Riesco, reconoció que la declaración de impacto ambiental presentada por la empresa HidroAngol S.A., adjuntó un estudio correspondiente al caudal del río Lumaco y no del río Picoiquén, cuyas aguas serían utilizadas en la generación de energía.
Asimismo, aseguró Riesco que las aguas no serán afectadas al ser utilizadas en la central de paso, ya que así lo exige la ley ambiental.
El proyecto de la central hidroeléctrica tiene un plazo de cinco años para su ejecución, desestimando el titular el inicio de las obras este 2011. 
Fuente: Radio Bío-Bío (incluye audio de entrevista)
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En inédita votación, Angol dice no a la hidroeléctrica en el hermoso río Picoiquén

* De un universo de 1.013 votantes se impuso claramente la opción de no llevar a cabo la obra. Lamentablemente, las autoridades han explicado que esta votación no posee peso jurídico por sí misma.

  Esta mañana autoridades de la municipalidad dieron a conocer los resultados de la consulta ciudadana realizada ayer en diferentes puntos de Angol, en cuanto a si los ciudadanos estaban de acuerdo o no a la construcción de la central de paso en el Río Picoiquén.


RESULTADOS

  De universo de 1.013 votantes, la opción en contra del proyecto obtuvo el 96,8% de las preferencias, es decir, 981 votos. Mientras que la alternativa a favor de la ejecución de la obra, obtuvo el 2,4%, con 24 votos; siendo un 0,8% unos ocho votos para la opción donde los angolinos definitivamente no se pronunciaban acerca del tema.
  Respecto a la pronunciación ciudadana, Carlos Henríquez, líder del colectivo “La Chingana”, manifestó sentirse conforme con los resultados conseguidos, calificándola como una acción sin precedentes en la historia de Angol, la que pese a no tener efectos jurídicos sobre el proyecto, según el alcalde Enrique Neira, servirá como argumento para futuras presentaciones en contra de la obra.    
  “Yo creo que es un hito que se ha marcado en la ciudad, que por primera vez se hace una consulta ciudadana, frente a un proyecto de esta envergadura, por lo cual creemos que paulatinamente la comunidad va ir perdiendo la apatía a estos temas. Si bien es cierto, la participación a nuestro parecer fue baja, desde un comienzo nosotros dijimos que una cantidad de mil personas, ya era bueno para tener algún precedente de la comunidad y eso es lo que fue”, señaló. 

REACCIONES

  Henríquez acotó que la acción marca un precedente para que en futuras consultas ciudadanas,  la gente pueda dejar la clásica apatía y participe en los temas que involucran los intereses de la comuna.            
  Cabe recalcar, que el conteo de los votos registrados en diferentes puntos de la ciudad, como la Plaza de Armas, en el Cecof del Retiro, el Cesfam de Alemania y Huequén, fueron supervisados por integrantes de la municipalidad, representantes de la juntas de vecinos, de la oficina de la juventud y de la prensa local en el salón de sesiones del municipio. 

  Por Andrés Forcelledo.
 

Proteger al Picoiquén

En nuestra vecina comuna de Angol, una empresa italiana pretende construir una central hidroeléctrica en el río Picoiquén. Este río que nace en la cordillera de Nahuelbuta, se une con el río Rehue de nuestra comuna y forman el río Vergara, uno de los principales afluentes del gran río Bío-Bío. Reproducimos una carta enviada a un diario angolino que explica parte de esta problemática. 


           por Enzo Escobar
  
Nuestra ciudad con más de 450 años de existencia ha pasado por innumerables procesos durante su formación y la intervención humana en nuestra naturaleza no ha sido la excepción, desde los grandes incendios provocados en la época de la colonia española para mantener a raya a los mapuches y abrir paso a tierras para cultivos y ganadería, hasta el más reciente que fue la masificación de las plantaciones exóticas de pinos u eucaliptos para el desarrollo de las industrias forestales.
Todo esto ha provocado un empobrecimiento significativo de nuestro entorno natural, el cual fue perfectamente sustentable en tiempos prehispánicos sin que los habitantes originarios de aquel tiempo sufriesen escasez progresiva de dichos recursos, ahora incluso hasta las liebres y conejos que fueron introducidos por el hombre desde el otro lado del mundo, y que habían sido una plaga ya dejaron de ser abundantes, lo mismo con el tema de las truchas, especies que invadieron los ríos después de ser introducidas, pero que ahora ya muy poco se ven y no se encuentran de los tamaños óptimos, los renovales o remanentes de vegetación autóctona son los que más están sufriendo esta destrucción progresiva así como los animales nativos de la zona contribuyendo de manera importante al desequilibrio en nuestra zona.
 
Actualmente, se suman a los problemas ambientales clásicos, el abandono de perros, el grave problema de la crisis de la basura, el aumento de las plagas urbanas y la creciente contaminación del aire por todo tipo de quemas, así como los efectos del cambio climático progresivo que se está manifestando en todo el mundo y que en nuestra zona se está traduciendo en déficit de lluvias, incluso hace más de dos inviernos que no se han registrado grandes crecidas en los ríos.
       
Para muchos angolinos quizás toda esta situación ya no parece nueva, pero la destrucción y deterioro de la naturaleza que nos sustenta ya está alcanzando nuevos niveles, niveles que ya empiezan a preocupar más a la ciudadanía, este es el caso de la central hidroeléctrica de paso que se pretende hacer en el río Picoiquén a la altura del sector El Manzano.
Mucha gente está consciente de la situación ambiental de la comuna y sus alrededores y esto está causando suspicacia y preocupación, con justa razón, debido a que la ecología de nuestro río se ha tornado frágil, los alrededores fueron intervenidos, los incendios y la deforestación causaron estragos en los suelos de la cordillera, no se han respetado las distancias mínimas a intervenir para efectos de corta y forestación de especies, en consecuencia gran parte del tramo del río tiene poca vegetación de orilla y son pocos los bosques que sustentan a fauna nativa, la cual se vería seriamente perjudicada en el caso extremo de que esos bosques fuesen removidos ó que se produzca la temida sequedad del río.
         
Nuestra población se vería fuertemente impactada solamente si en un solo verano nuestro río (porque nos sustenta e independientemente de lo que la ley dictamine) se convierte en un hilo de agua provocando el colapso de la ciudad por déficit, además la obra podría afectar también a la calidad de las aguas destinadas a consumo, tal vez esto no ocurra con la implementación de la central hidroeléctrica, pero con esto podríamos estar jugando a la ruleta rusa, el común de la gente no valora mucho nuestra naturaleza.

Hay gente que cree que el puma y la culebra no debieran existir, o que el bosque nativo es una molestia y no aporta en nada, que la biodiversidad es maleza o que pinos y eucaliptos son nativos de nuestra tierra o simplemente no se preocupan de en dónde arrojan su basura o a sus mascotas, pero el problema en pocas palabra es éste y se expresa en algunos dichos como: ” No hay peor ciego que el que no quiere ver” y “Nada se valora o se ama hasta que se pierde”.